
EXPOSICIÓN “BLONDIE: LA FIESTA ETERNA” EN GALERIA HIFAS
BLONDIE: LA FIESTA ETERNA
Paola Molina Arias – Ariel Nuñez Ravanal
“Bailar es la mejor manera de expresar la libertad del alma.” —
Friedrich Nietzsche
Desde su apertura en 1993, Blondie Discoteque se ha consolidado como un punto de encuentro esencial para las culturas disidentes, la comunidad LGBTIQ+, los amantes de la música alternativa y todos quienes han encontrado en la pista de baile un espacio de libertad. En pleno corazón de Santiago, Blondie no solo ha sido una discoteca, sino un refugio para quienes buscan vivir y expresarse sin miedo, un espacio donde la diferencia se respeta y celebra con orgullo.
A lo largo de 32 años, este ícono de la vida nocturna chilena ha sobrevivido a transformaciones sociales, crisis políticas y cambios culturales, manteniendo siempre su espíritu rebelde y diverso. En sus salones han sonado himnos del pop, el rock, el new wave y la electrónica; y por su escenario han pasado artistas nacionales e internacionales que marcaron generaciones. Blondie ha sido testigo y protagonista de una historia subterránea que también forma parte de la historia cultural de Chile.
Una parte esencial de esa historia vive en su memoria gráfica. Los afiches, flyers y visuales que acompañaron las fiestas de Blondie no solo convocaban al baile, sino que construyeron una estética propia: audaz, colorida, irreverente y profundamente política. Diseñadores como Cristian Soto, Isabel Valencia y Mística Valenzuela, entre otros, aportaron su mirada al imaginario visual del club, combinando influencias del punk, el new wave, el art pop y la gráfica de protesta.
Aquellos afiches, muchas veces creados con técnicas manuales o collage digital, se transformaron en piezas de arte urbano que documentan la evolución de las tendencias musicales, los lenguajes visuales y las identidades que habitan la noche. Cada tipografía, cada imagen, cada color, cuenta también la historia de una época y de una comunidad que hizo del diseño una forma de resistencia cultural.
Hoy, esa memoria colectiva se celebra con la exposición “Blondie: La Fiesta Eterna”, una muestra que busca rescatar tres décadas de cultura, resistencia y comunidad. La exhibición no solo revive la energía de las noches interminables, sino que también reconoce a las miles de personas que hicieron de Blondie un símbolo de libertad, identidad y expresión. Cada fotografía, afiche y recuerdo expuesto narra la evolución de un espacio que se negó a desaparecer, incluso cuando el entorno parecía adverso.
Más allá de las luces, los beats y la euforia del fin de semana, Blondie representa una idea poderosa: la posibilidad de existir en comunidad, de construir identidad y resistencia a través del arte y el cuerpo. Su vigencia no habla de nostalgia, sino de continuidad. Nuevas generaciones siguen cruzando sus puertas, encontrando en Blondie un legado vivo que trasciende el tiempo.
En tiempos donde la autenticidad parece diluirse, “Blondie: La Fiesta Eterna” nos recuerda que la libertad puede tener forma de pista de baile, de canción y de abrazo compartido bajo luces estroboscópicas. Porque mientras haya música y cuerpos dispuestos a moverse, la disidencia seguirá viva.
Ariel Núñez Ravanal
Productor General Blondie




